Hoy es un día triste, muy triste. ¿En qué momento el cuerpo de una persona joven, alegre, con mil historias por vivir, decide que no quiere seguir adelante? ¿Existe algo peor que enterrar a un hijo/a? La vida no es justa y la muerte no es considerada con nadie.
Mis párrafos no están demasiado ordenados hoy, al igual que mis pensamientos y sentimientos. Cuando pierdes a un ser querido y, en este caso tan joven, nada tiene sentido en tu cabeza. Piensas en qué podrías haberle dicho, qué podrías haber hecho, tantos "podrías" que ahora ya no sirven de nada...
En estos tiempos en los que únicamente oímos hablar de la falta de dinero, de trabajo, de propiedades, deberíamos parar un momento y agradecer simplemente el hecho de estar vivos, de poder respirar, de sentir el calor del sol en la piel, el dolor de un corazón roto...
Pequeña, espero que estés donde estés seas igual de alegre y feliz que lo eras en vida. Te prometo que voy a cuidar de él, que no le va a faltar de nada. Todos los besos y abrazos que hubieras querido darle, se los daré por ti y por mí. Sé que tu luz no se ha apagado, que seguirá brillando en todos y cada uno de los corazones en los que estabas, y, créeme, no eran pocos.
Al resto, vivid cada minuto como si fuera el último, disfrutando de vosotros mismos y de todas aquellas personas que merecen la pena.
La vida nos puede separar, pero el amor continuará...
HASTA SIEMPRE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
delirantes