Delirios Adicionales

lunes, 16 de mayo de 2011

Expandiendo horizontes.......

Hola de nuevo a todos los comuniantes y comuniantas?¿!...


Parece que se acerca de nuevo la temporada de exámenes y por eso hago de todo menos estudiar, ya sea preparar la cena, limpiar el piso, escribir en el blog... ¡Pero sabéis que yo no os olvido!


Esta vez os escribo para que sepáis que vais a estar una temporadita sin verme por la ciudad...¡me han concedido el Erasmus! Y........nada menos que a ¡Estocolmo! (Me levanto todas las mañanas preocupada por mi cuenta corriente, sí, me voy a una de las ciudades más "baratas" de Europa).


Como dije hace un tiempo, es renovarse o morir. Ha surgido esta oportunidad y creo que es una experiencia que sólo (uo, qué malota soy, me rebelo contra la RAE) se puede vivir una vez en la vida. Es una aventura en la que ya estoy enfrascada y parece que todo va hacia delante. Ya tengo mis botas de agua, me parece que allí no podré vivir sin ellas.



Espero manteneros informados sobre todas las novedades que vayan ocurriendo en mi vida y pondré fotos de las vistas maravillosas que tienen en el país nórdico. (También las de las fiestas Erasmus, sabéis que esas no fallarán).

Pronto volveréis a tener noticias mías.





Un delirio requenIense más :D!

miércoles, 27 de abril de 2011

Un pensamiento rápido

Queridos delirantes...

Hoy me he dado cuenta de que debería dar gracias cada día al Altísimo por no tener Facebook, ni Tuenti, ni Twitter, ni ser miembro de ninguna otra red social. Cómo las detesto, y cómo me alegro de no formar parte de ellas.

Un gran abrazo, mis queridos comuniantes.

Chica Mordor

lunes, 31 de enero de 2011

Che me va la pincha

Queridos Delirantes:

Che me va la pincha, lo cual es más que evidente ya que, a poco de llegar a la una de la madrugada de un domingo cualquiera, me da por bloggear con ganas irrefrenables, aunque no tenga nada que contar.

Nada excepto que mi joven hermana, que le profesa una adicción a la televisión rayana en el fanatismo, se ha pasado dos horas gritando en el piso superior mientras visualizaba la serie de turno de Antena 3, como si de un espectáculo circense se tratara. Es que ella vive la televisión: se emociona con los capítulos de las series y con los giros de acción que los avezados guionistas planean con tanto cuidado. Todo lo contrario que yo, por suerte o por desgracia.

Me asombra mi propio caso paradójico: estudio una carrera relacionada con los medios de comunicación pero, a pesar de ello, aborrezco la televisión y sus contenidos (en su gran mayoría basura), como el que más. Vamos, que me parece vomitiva e insulsa. Hasta la evaporación de las babas de un caracol al sol de agosto me parece más interesante que los programas que hoy en día las cadenas nos obligan a ver a diario.

Soy más rara que un perro verde, ¿no? Bueno, es que aquí en Mordorlandia todos estamos un poco idos; si a eso le sumas mi vena payasa, te sale un cóctel un tanto explosivo, pero majo al fin y al cabo. ¿O acaso vosotros no me consideráis adorable? :P

En fin, que ya dejo de echarme flores a mí misma, que sé que faltan tres meses aún para la primavera, pero ya os lo advertí en el principio de esta entrada: che me va la pincha a veches.

Y no sé por qué no paro de repetir esa frase en tono desdentado, cual jubileta con boina.

Se os quiere, comuniantes.

Chica Mordor =)

domingo, 2 de enero de 2011

Nuevo año, nuevos propósitos....

Antes que nada, ¡FELIZ 2011 A TODOS LOS COMUNIANTES!

Comienza un nuevo año, difícil de escribir, una vez acostumbrados al típico dos cero uno cero.
Dicen que año nuevo, vida nueva. Sin embargo, éste es el vigésimo primer año que vuelvo a empezar y no dirás que me han cambiado la vida por la de una riquísima, inteligentísima, simpatiquísima y guapísima chica. Debe ser que conmigo los refranes populares no funcionan.
Empieza un año raro, un año duro para todos nosotros. O quizá lo que empieza es a resentirse el paso del tiempo sobre mí.
Sí, estoy melancólica, he de reconocerlo. Me han pedido que analice mi vida desde un punto de vista sociológico y no sé por dónde empezar. Quizá tras la redacción del informe el profesor me recomiende visitar a un psiquiatra/psicólogo. Si hablo sobre mi familia, todo sigue igual que siempre. Mi desestructurada familia sigue sin encontrar la columna vertebral que la consiga erguir. Quizá descubrir ese eje vertebrador sería un buen propósito para este nuevo año. Lo apuntaré en mi agenda.
Si hablo de mi vida sentimental, el personal se me despista. Después de haber pasado media vida casada, me he divorciado. Y ahora todo es más difícil que antes. No encuentro el equilibrio emocional por ninguna parte y me tambaleo de manera preocupante en su búsqueda. Aquello de encontrar a tu media naranja parece que tampoco tiene fundamento conmigo, a mí sólo me salen limones.
En cuanto a amistades, las de siempre o alguna menos. Parece que con el paso del tiempo los verdaderos amigos realmente se pueden contar con los dedos de las manos. Cuando me pongo a pensar en todo el contacto que he perdido con varias personas me siento verdaderamente mal conmigo misma, pero sé que en el fondo la vida es así. Simplemente pido que cuando algún día tenga que invitar a mi boda a mis amigos, si es que algún día llega eso, pueda seguir utilizando las dos manos para rellenar la lista.
Salud...ya que no me hice millonaria el día 22 de diciembre, por lo menos puedo presumir de que tengo salud. Un poquito más de ejercicio y un poquito menos de chocolate no me vendría nada mal para que esa salud de hierro se mantuviera tan firme durante muchos años más. Apunte: este es un propósito para cada año que empieza, no para el 2011 en particular. A ver si este año lo consigo.
Y qué decir del plano laboral....de mal en peor. Cada día que pasa la cuenta del banco tiene más movimientos rojos que negros, y eso es preocupante. Estudio una carrera que me permita ganarme el pan de todos los días en un futuro, espero que no muy lejano. Pero cada vez lo veo más difícil. La jubilación se atrasa, cada vez entramos a trabajar más mayores...No sé qué va a ser de mí y eso me preocupa mucho, muchísimo.

En definitiva, para este año pido encontrar estabilidad en mi vida. Necesito poner algo de cordura en la locura de mis días.
Espero y deseo que todos vuestros propósitos se cumplan de manera generosa.