Antes que nada, ¡FELIZ 2011 A TODOS LOS COMUNIANTES!
Comienza un nuevo año, difícil de escribir, una vez acostumbrados al típico dos cero uno cero.
Dicen que año nuevo, vida nueva. Sin embargo, éste es el vigésimo primer año que vuelvo a empezar y no dirás que me han cambiado la vida por la de una riquísima, inteligentísima, simpatiquísima y guapísima chica. Debe ser que conmigo los refranes populares no funcionan.
Empieza un año raro, un año duro para todos nosotros. O quizá lo que empieza es a resentirse el paso del tiempo sobre mí.
Sí, estoy melancólica, he de reconocerlo. Me han pedido que analice mi vida desde un punto de vista sociológico y no sé por dónde empezar. Quizá tras la redacción del informe el profesor me recomiende visitar a un psiquiatra/psicólogo. Si hablo sobre mi familia, todo sigue igual que siempre. Mi desestructurada familia sigue sin encontrar la columna vertebral que la consiga erguir. Quizá descubrir ese eje vertebrador sería un buen propósito para este nuevo año. Lo apuntaré en mi agenda.
Si hablo de mi vida sentimental, el personal se me despista. Después de haber pasado media vida casada, me he divorciado. Y ahora todo es más difícil que antes. No encuentro el equilibrio emocional por ninguna parte y me tambaleo de manera preocupante en su búsqueda. Aquello de encontrar a tu media naranja parece que tampoco tiene fundamento conmigo, a mí sólo me salen limones.
En cuanto a amistades, las de siempre o alguna menos. Parece que con el paso del tiempo los verdaderos amigos realmente se pueden contar con los dedos de las manos. Cuando me pongo a pensar en todo el contacto que he perdido con varias personas me siento verdaderamente mal conmigo misma, pero sé que en el fondo la vida es así. Simplemente pido que cuando algún día tenga que invitar a mi boda a mis amigos, si es que algún día llega eso, pueda seguir utilizando las dos manos para rellenar la lista.
Salud...ya que no me hice millonaria el día 22 de diciembre, por lo menos puedo presumir de que tengo salud. Un poquito más de ejercicio y un poquito menos de chocolate no me vendría nada mal para que esa salud de hierro se mantuviera tan firme durante muchos años más. Apunte: este es un propósito para cada año que empieza, no para el 2011 en particular. A ver si este año lo consigo.
Y qué decir del plano laboral....de mal en peor. Cada día que pasa la cuenta del banco tiene más movimientos rojos que negros, y eso es preocupante. Estudio una carrera que me permita ganarme el pan de todos los días en un futuro, espero que no muy lejano. Pero cada vez lo veo más difícil. La jubilación se atrasa, cada vez entramos a trabajar más mayores...No sé qué va a ser de mí y eso me preocupa mucho, muchísimo.
En definitiva, para este año pido encontrar estabilidad en mi vida. Necesito poner algo de cordura en la locura de mis días.
Espero y deseo que todos vuestros propósitos se cumplan de manera generosa.