Queridos Delirantes:
Che me va la pincha, lo cual es más que evidente ya que, a poco de llegar a la una de la madrugada de un domingo cualquiera, me da por bloggear con ganas irrefrenables, aunque no tenga nada que contar.
Nada excepto que mi joven hermana, que le profesa una adicción a la televisión rayana en el fanatismo, se ha pasado dos horas gritando en el piso superior mientras visualizaba la serie de turno de Antena 3, como si de un espectáculo circense se tratara. Es que ella vive la televisión: se emociona con los capítulos de las series y con los giros de acción que los avezados guionistas planean con tanto cuidado. Todo lo contrario que yo, por suerte o por desgracia.
Me asombra mi propio caso paradójico: estudio una carrera relacionada con los medios de comunicación pero, a pesar de ello, aborrezco la televisión y sus contenidos (en su gran mayoría basura), como el que más. Vamos, que me parece vomitiva e insulsa. Hasta la evaporación de las babas de un caracol al sol de agosto me parece más interesante que los programas que hoy en día las cadenas nos obligan a ver a diario.
Soy más rara que un perro verde, ¿no? Bueno, es que aquí en Mordorlandia todos estamos un poco idos; si a eso le sumas mi vena payasa, te sale un cóctel un tanto explosivo, pero majo al fin y al cabo. ¿O acaso vosotros no me consideráis adorable? :P
En fin, que ya dejo de echarme flores a mí misma, que sé que faltan tres meses aún para la primavera, pero ya os lo advertí en el principio de esta entrada: che me va la pincha a veches.
Y no sé por qué no paro de repetir esa frase en tono desdentado, cual jubileta con boina.
Se os quiere, comuniantes.
Chica Mordor =)
Che me va la pincha, lo cual es más que evidente ya que, a poco de llegar a la una de la madrugada de un domingo cualquiera, me da por bloggear con ganas irrefrenables, aunque no tenga nada que contar.
Nada excepto que mi joven hermana, que le profesa una adicción a la televisión rayana en el fanatismo, se ha pasado dos horas gritando en el piso superior mientras visualizaba la serie de turno de Antena 3, como si de un espectáculo circense se tratara. Es que ella vive la televisión: se emociona con los capítulos de las series y con los giros de acción que los avezados guionistas planean con tanto cuidado. Todo lo contrario que yo, por suerte o por desgracia.
Me asombra mi propio caso paradójico: estudio una carrera relacionada con los medios de comunicación pero, a pesar de ello, aborrezco la televisión y sus contenidos (en su gran mayoría basura), como el que más. Vamos, que me parece vomitiva e insulsa. Hasta la evaporación de las babas de un caracol al sol de agosto me parece más interesante que los programas que hoy en día las cadenas nos obligan a ver a diario.
Soy más rara que un perro verde, ¿no? Bueno, es que aquí en Mordorlandia todos estamos un poco idos; si a eso le sumas mi vena payasa, te sale un cóctel un tanto explosivo, pero majo al fin y al cabo. ¿O acaso vosotros no me consideráis adorable? :P
En fin, que ya dejo de echarme flores a mí misma, que sé que faltan tres meses aún para la primavera, pero ya os lo advertí en el principio de esta entrada: che me va la pincha a veches.
Y no sé por qué no paro de repetir esa frase en tono desdentado, cual jubileta con boina.
Se os quiere, comuniantes.
Chica Mordor =)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
delirantes